La terapia con adultos consiste en una sesión semanal para tratar los posibles problemas que se nos presentan. Estas sesiones se pueden desarrollar de dos formas y ninguna de las dos es excluyente de la otra. En ambas formas trabajaré escuchando la experiencia del paciente, sin juzgar, desde el acompañamiento de la experiencia y dándole todo el apoyo posible.

  • La primera en forma tiene que ver en: las inquietudes personales, la superación de un@ mism@, el auto-descubrimiento, la mejora de las relaciones en el entorno familiar, laboral y / o social, en cerrar etapas, aprender más sobre las emociones y como expresarlas, aumentar la autoestima y la seguridad. Es un proceso terapéutico que tiene que ver en el crecimiento personal.
  • La segunda forma tiene que ver en el padecimiento de algún trastorno psicológico y/o emocional: 
    • Trastorno de ansiedad: caracterizado por una serie de síntomas físicos, emocionales y psicológicos que van desde sentir palpitaciones, sudoraciones a pensamientos negativos o catastróficos. El trabajo en terapia con las personas que sufren ansiedad consiste en darles seguridad en su día a día, confianza en sí misma y ayudarles a ver los recursos que ellos mismos y su entorno tienen. Y poco a poco, eliminar los posibles miedos que puedan tener.
    • Trastornos del estado de ánimo: quizás un estado de ánimo depresivo la mayor parte del tiempo, disminución de interés por las actividades del día a día, perdida de peso, insomnio, fatiga... El trabajo terapéutico que hago con una persona que se encuentra con estas emociones, sería primeramente saber que es lo que la ha llevado a sufrir de esa forma y después, desplegaría cuál es su experiencia, y qué necesita realmente que no está encontrando.
    • Trastornos de la conducta alimentaria: pueden ser desde la anorexia, bulimia u obesidad. En cada uno hay diferencias en los síntomas y diferencias en su forma de expresar la relación con su cuerpo. En terapia exploraremos que ha llevado a la persona a vivir esta situación, qué relación tiene en la ingesta de alimentos y en la eliminación de ellos. Y que busca detrás de estos síntomas.
    • Trastornos del sueño: pueden ser insomnio, hipersomnia, narcolepsia, trastorno del ritmo circadiano. Son malestar diferentes con el factor común del sueño. El trabajo terapéutico consistirá en ver qué posibilidades de mejora hay, cómo podemos hacer para que la calidad de vida sea más elevada, y cómo podemos hacer para eliminar estos síntomas que son muy incómodos para la persona que los sufre.
    • Trastornos relacionados en sustancias tóxicas y no tóxicas: la persona adicta muchas veces no es consciente de esta problemática hasta que el entorno no está suficientemente deteriorado. Se dan una serie de problemas colaterales en el entorno que son muy duros de llevar para las personas que están a su alrededor. La persona adicta necesita mucha ayuda de las personas que lo rodean y también de un profesional para ayudarle a mejorar en su vida, en su día a día, y ayudarle a ver que otra forma de hacer las cosas y de vivir es posible.
    • Trastorno Obsesivo-compulsivo: la persona que sufre estos síntomas necesita realizar una serie de rituales higiénicos y de control para sentirse segura. En terapia ayudaremos a buscar nuevas formas de encontrar seguridad sin que sea un impedimento en su vida diaria