La adolescencia es una etapa llena de cambios, una evolución constante de la personalidad. Es uno de los cambios más importantes que hacemos a lo largo de nuestra vida, es el cambio de la infancia a la edad adulta. Donde se crean las primeras relaciones entre iguales significativas, donde se crea una identidad, una forma de gestionar las emociones, se crea una escala de valores y de principios...

Para los/as adolescentes es una época muy difícil de manejar por los constante cambio e incertidumbre que produce en ellos. Están llenos de curiosidades y también de inseguridades, de miedos... Aparecen síntomas como depresión, alteraciones de conducta, drogas, abuso de las nuevas tecnologías.

Es una etapa donde necesitan comunicar y expresar lo que viven, y expresarlo en el grupo de iguales les puede dar mucha vergüenza y hacia los padres no pueden porque los ven como adultos y como que no están dentro de su grupo de iguales y por lo tanto se pueden sentir reñidos en algunos momentos y/o poco comprendidos/as.

La terapia funciona fenomenal en ellos/as, porque encuentran la ayuda que necesitan, pueden aprender mucho de ellos misma, ganan mucha seguridad, mucha confianza, y aprenden nuevas herramientas y recursos para desarrollarse en su día a día.