Jueves, 23 Febrero 2017 12:35

El diario de una ruptura, cuando el duelo aparece en nuestra vida

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El diario de una ruptura

 

Cuando viene una ruptura emocional a nuestra vida podemos sentir que se acaba el mundo, que nunca más vamos a volver a ser felices, que no nos va a desear ya nadie más. Con la ruptura viene una serie de síntomas como autoestima más baja, pensamientos negativos recurrentes, emociones de dolor y sufrimiento que las sentimos en cada poro de nuestra piel y en cada minúsculo músculo de nuestro cuerpo. Parece que todas las pérdidas que hemos vivido en nuestra vida vengan de repente todas otra vez encima. Recordamos cada vez que nos han abandonado y cada fallecimiento que hemos tenido en nuestro entorno.

 

Sentimos que nadie nos entiende, no queremos levantarnos de la cama, el día a día cuesta mucho más, todo nos recuerda a la persona amada, el sentimiento de abandono nos pesa, nos aislamos, y para protegernos nos escondemos del mundanal ruido social entre cualquier cama, cualquier sofá...a veces incluso entre las piernas de cualquier desconocido/a, cualquier copa whisky y por qué no...cualquier calada de algo que nos haga morir lentamente.

 

A veces aparece un abismo de luz por la ventana, nos hacemos eco de la luz, sacamos un poco la cabeza, pero el peso de la vida se pone en nuestras espaldas un día más. Intentamos dormir, como todos los días que llevamos de duelo, pero es la tarea más difícil que podemos hacer. Nuestra cabeza no para, ¿qué hemos hecho mal? ¿Por qué a mi? ¿Tendría que tal día haber ido con él/ella? ¿Debería tal día haberle escrito más mensajes o menos mensajes?

¿Será que debería haberme puesto más guapo/a para él/ella? ¿No voy a encontrar jamás a nadie como él /ella, era tan inteligente, tenía tanta belleza su sonrisa? Y aquél viaje que hicimos en el que vivimos mil aventuras¿? Y aquél día que me trajo el desayuno a la cama sin yo esperarlo¿? Jooo, era una relación tan ideal...y por qué ahora a desaparecido¿? Qué hago yo mal? Cualquier pregunta vale para restablecer la sensación que esto que estamos viviendo lo podríamos haber controlado.

 

No, si tendrán razón las personas que me dicen que yo no valgo, que soy insoportable, que a mi nadie me va a querer nunca, que tengo mal carácter...Llevo ya muchas relaciones, pensé que está iba a ser la del cuento de hadas de “felices para siempre” y no ha sido así. Si no ha funcionado esta relación, ya no puede funcionar ninguna más.

 

Vuelvo a esconder la cabeza entre las sábanas, que se acabe el día. Miro el reloj, sólo son las 3 de la madrugada, y no puedo estar más en la cama. Me levantaría a comer algo, pero ya no tengo hambre de nada, tengo el estómago cerrado, la sensación de nervios constante en la boca del estómago, la respiración entrecortada, el pecho rígido....lloro..y sigo llorando ¿cuántas lágrimas me quedaran por derramar? ¿hasta cuándo voy a seguir así de mal? Mi vida ya nunca más va a tener sentido.

 

Me llaman los/as amigos/as, salir de la cama, ir a tomar algo, se me hace eterno. No quiero escuchar como la gente es feliz, no quiero salir a la calle y encontrarme en el portal a la parejita feliz enamorada para toda la vida, no quiero ver esos libros baratos de cómo manejar las emociones, cómo superar una ruptura, o cómo salir de un duelo de mierda. Este es mi duelo, esta es mi mierda, y por mi, que el mundo acabe en estos momentos. Al menos, mi mundo.

 

Toda esta experiencia que sentimos en estos momentos, es un tarro lleno de culpa, de vergüenza, de vulnerabilidad, de fragilidad, de debilidad, de miedos, de soledad, mezclado, a veces, con una pizca de alcohol o con algunos polvos mágicos que nos diluyan toda esta mierda que estamos atravesando.

¿Qué necesitamos en estos momentos?

¿Una pastilla que nos quite todos estos dolores y poder vivir como si esta pesadilla de estos últimos días, de estas ultimas semanas, de estos últimos meses, no hubiese existido jamás?, ¿volver a la cama de la persona a la cual echamos tanto de menos? ¿nos aliviaría todo el sufrimiento que sentimos en estos momentos?, ¿irnos con los/as colegas de fiesta y intentando salir por unas horas, por un ratillo, de la pesadilla en la que nos encontramos inmersos/as? ¿Y si al final hacemos un combinado de  un poco de “antiinflamatorios”, un poco de “anestesia” con algunas copas, un poco de música, otros brazos, otras sábanas y otra habitación....? ¿Sería todo eso junto lo que necesitamos ¿? Lo que tienen en común todas las opciones anteriores es que necesitamos aliviar el dolor que estamos sintiendo en estos momentos.

Lo que necesitamos realmente es algo que nos amortigüe todas estas emociones. Alguien que se tumbe a nuestro lado y nos abrace, que acoja nuestro dolor y nuestro sufrimiento, que nos acompañe por estos pasadizos oscuros que nos dan tanto miedo. Queremos que alguien nos arrope sin obligarnos a superar esto ya de ya, sin que nos diga que tenemos que hacer, cómo y cuándo. Al fin y al cabo …..la mejor manera de superar el dolor es atravesarlo, pero no solos/as.

 

La verdad, lector/a, sufrir vamos a sufrir con el duelo, bien sea por la ruptura de una relación como por la muerte de algún/a familiar, amigo/a, compañero/a....cuando alguien desaparece de nuestras vidas es inevitable echarla/a de menos. Pero el dolor, el sufrimiento, el peso de tantas emociones, de tanto insomnio, de tanta frustración, la soledad, la culpa, es mejor llevarlo en compañía, es mejor transitar por todos estos laberintos por los que vamos a pasar, JUNTAS/OS.

 

Post dedicado a todas aquellas personas que están atravesando el dolor de una pérdida, a las que tengo en consulta, y esa amiga especial que intento arropar como sé y como puedo (y yo más :P) . Sé que al final se sale, que saldremos, y os tiendo mis manos, mis abrazos, mis horas y mi tiempo para poder andar juntos/as por donde necesites.

 

El dolor compartido es menos doloroso 

Read 1204 times Last modified on Domingo, 26 Febrero 2017 22:15

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